Fui bailarín, ahora soy coreógrafo y director de mi
propia compañía y, ante todo, maestro de danza y, según los demás, lo hago bastante
bien por la cantidad de gente que he formado y aquí está el "quid de la
cuestión".
Hace algunos años dejé mi actividad de bailarín, quise hacer algo de ejercicio, y, como
al lado de mi escuela tengo un maravilloso gimnasio, entré con la sorpresa de que no
sólo sigo haciendo ejercicio (culturismo), sino también por esos maravillosos amigos que
son Ana, Carlos y Marcos, cada uno de los tres tiene algo especial, son pedagogos y
grandes profesionales.
Marcos tiene lo que tiene que tener
todo aquel que enseña, carisma y conocimiento.
La verdad es que es un gusto entrenar con él. Yo que enseño y conozco la técnica de la
danza, os recomiendo que lo elijáis a él como entrenador pues es estupendo. |